Podré soñar noches enteras
mientras la luna, como madre,
mengua para acunar mis tristezas.
Podré soñar con cosas nuevas, conmigo mismo y
tendré sueños en otros sueños.
Podré moverme como río,
por cada pasaje de mi humana intimidad,
pero nunca habrá un mar
donde recaer, dormir y soñar un poco más.
Me será en vano
soñar con tu ronrisa,
recordar cada minuto perdido
por un segundo más de felicidad.
Qué linda que eras con tu ronrisa.
Y qué triste que no te importe la mía.
Podré soñar noches enteras
y algo más,
pero nada será como recordar, soñando
el consuelo que me daba tu sonrisa.