sábado, 19 de mayo de 2012

XX. Alas y una sola Ala de Soledad

Has levantado tus alas
y has volado hacia otro lugar;
yo, con mi pechito colorado,
te veo partir:
un solo suspiro y me desinflo.

Siempre he tenido el miedo
de ver tus plumas rondar en otro nido,
de verte alcanzar nuevos horizontes,
acompañada, de un aleteo más ágil.

Yo sé, que debo agachar la cabeza,
que mi vuelo no fue el más indicado
y que hoy, mi nido, está vacío.

Y he aprendido,
que los ojos nunca miran
hacia una sola dirección
y, en donde pocos haya,
ojos seguros,
siempre existirá,
una mirada perpetua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario