He nacido como un granito de arena
y me he convertido en un desierto:
siempre las mismas dunas,
los mismos espejismos y la noche.
Siempre he soñado
con ser una playa
pero debo conformarme
con ser un sahara, quizás,
el más terrible de mis inviernos.
Siempre seré yo,
un desierto, al menos,
que me decida por llover.
Tal vez, no ahogue
un millar de granitos
ni llegue a ser una playa,
pero habrá barro:
y me he convertido en un desierto:
siempre las mismas dunas,
los mismos espejismos y la noche.
Siempre he soñado
con ser una playa
pero debo conformarme
con ser un sahara, quizás,
el más terrible de mis inviernos.
Siempre seré yo,
un desierto, al menos,
que me decida por llover.
Tal vez, no ahogue
un millar de granitos
ni llegue a ser una playa,
pero habrá barro:
un leve fantasma de mi pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario