Caen las hojas tan suavemente
bajo el camino, bajo mis pies;
y la tristeza, es tan serena
que apaña mi alma y la deja dormir.
Ante tu ausencia nacieron recuerdos,
nacieron poemas, lágrimas y dolor.
Tan débil brío, tan frágil voz,
la pena se esparce por las raíces de la condena.
"Bajo el naranja de nuestro camino,
recojo las hojas muertas de nuestra historia.
Bajo la fría lluvia que camufla mi sangre,
riego los vacíos que has dejado.
Al existir tu ausencia, existe mi vida.
Si no existiera tal ausencia
¿Podría acaso existir mi vida?
El dolor nos aporta conciencia
de nuestra condición humana.
Tal vez sin dolor… no existiría la vida…
o por lo menos… no la llamaríamos vida."
¡Otoño, entiérrame!
¡Ahógame bajo tus brozas!
¡Esparce mis cenizas con tu viento!
Conviérteme en un recuerdo...
Conviérteme en olvido...
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